Gerontoprofilaxis

¿QUÉ ES LA GERONTOPROFILAXIS?

Gerontoprofilaxis son todas las disciplinas que toda persona debe adoptar desde temprana edad, incluyendo la niñez para tener la posibilidad de definir la forma, la calidad y la dignidad de vida que se viva cuando la etapa de la vejez llegue.

Estas medidas están comprendidas en:

La salud del individuo deberá ser preventiva. Iniciando desde la niñez, el establecimiento de medidas médicas preventivas, como son exámenes de laboratorio periódicos sin que exista un malestar.

No es posible hablar de salud sin que ésta esté cimentada en una alimentación adecuada. Es común que en México comamos y no nos alimentemos. El azúcar y harinas refinadas, la sal mineral, la leche de vaca (aún deslactosada) y el arroz blanco forma en gran parte la alimentación. El resultado de ello conduce a una vejez absolutamente llena de enfermedades; igualmente sucede aún antes de llegar a esa etapa. Debemos informarnos a profundidad para que nuestra salud sea por lo que comemos.

La sensación de pertenencia a un espacio geográfico al igual que en la casa en la que vivimos y los objetos dentro de ella, nos hacen percibir una sensación de arraigo y por lo tanto bienestar. Los cambios frecuentes de lugar alteran nuestros sentidos y al llegar a la vejez, son importante causa de trastornos de conducta.

La presencia de metas en todo ser humano es esencial para un bienestar, pues otorgan el enorme beneficio de encontrar una o muchas razones para estar vivo y vigente. La ausencia de metas y de autonomía es causa de graves alteraciones del comportamiento y seguramente de socio y psicopatologías.

El tener o poseer algo logrado por el esfuerzo propio representa una muy positiva gratificación, nada resulta tan agradable como el obtener un objeto, inmueble o cualquier cosa que aliente a continuar trabajando. Se debe evitar que lo que llamamos posesiones nos esclavicen y conviertan en sus posesiones.

El conocer por qué estamos aquí, quienes somos y queremos, el papel que representamos en la familia, en nuestro grupo social, nos otorga identidad. La falta de ella, nos causa importantes conflictos que son también elementos para que una enfermedad se presente.

Nadie es realmente ateo. En situaciones de extremo peligro, siempre solicitamos la ayuda de alguien que nos pueda auxiliar. La espiritualidad no tiene nada qué ver con la religión, es más: la religión representa un grave obstáculo para el crecimiento y desarrollo de la cultura de muchos países, México en especial; sin embargo la seguridad de que contamos con alguien o algo superior, representa una alivio y confianza para continuar. Una sana espiritualidad a lo largo de nuestras vidas nos conduce a una vejez con el conocimiento sólido de que el dios que buscamos está dentro de nosotros: somos seres espirituales viviendo una experiencia humana.

Definitivamente somos seres que requerimos de amar y ser amados. La ausencia de estos elementos nos convierte en seres a la deriva, llevados y traídos de un lado a otro sin propósito ni trascendencia. Lo peor es cuando ni tan siquiera nos queremos a nosotros mismos.

Este elemento es capital para el bienestar y autoestima de todo ser vivo, especialmente el ser humano. No es cierto que existe amor a primera vista: existe atracción a primera vista. Nacimos sexuales y gracias a un acto sexual. La sexualidad nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida, pues muere con nosotros. Tengamos en cuenta que no es lo mismo sexualidad que genitalidad. En varias etapas de nuestra vida, la sexualidad es un extraordinariamente potente motivador, particularmente en la vejez.

Como todos los seres vivos somos gregarios, es decir buscamos el formar parte de grupos sociales para convivir, compartir, aprender, imitar e incluso presumir. Este punto es igualmente importante para nutrir nuestra cultura en diversos campos. Muchos individuos buscan formar parte de grupos sociales solamente para compartir sus dolencias y medicamentos que toman, lo que es dañino para todos. La socialización deberá ser siempre para crecimiento individual y del conjunto.

Algo que trunca la evolución y el crecimiento de cualquier persona es la dependencia. Cuando se es libre, autónomo y las decisiones que se toman se basan en preferencias personales, le llevan a satisfacciones. Es prácticamente imposible el aceptar de manera permanente las decisiones de terceros sin que cause un muy importante malestar.

Es de extrema relevancia el establecer en oportunidad Y colocar en un documento notariado cuáles son los deseos que queremos se sigan y quién sea quien tome decisiones cuando nosotros no podamos hacerlo. No debe ser familiar y deben ser respetados por todos los miembros de la familia. Los cinco deseos son: 1. quién tomará decisiones cuando yo ya no esté en capacidad de hacerlo. 2. qué tipo de medicina y tratamiento quiero y no quiero que se me aplique llegado mi momento cercano a la muerte. 3. qué tan cómodo quiero yo estar en esa etapa de mi vida. 4. cómo quiero que me trate la gente y mi familia 5. qué quiero que mis seres queridos sepan.

Recomendaciones

La ausencia de uno o varios de los puntos mencionados será determinante para minar la salud, la dignidad y calidad de vida del individuo. El difundir y practicarlos entre todos los miembros de la familia, amigos y la sociedad entera nos llevará a tomar en cuenta que la vejez es otra etapa de la vida para la que debemos prepararnos. No debemos dejar esa tremenda responsabilidad a nuestros hijos o descendientes, pues ocasionaremos quizá hasta ruptura de los vínculos familiares.

Mandamientos de la gerontoprofilaxis
• La Calidad de vida que tengas en tu vejez es tu responsabilidad
• Establece prioridades
• Comer bien.
• Dormir bien.
• Amar bien.
• Tomar bien (sin excesos).
• No fumar.
• Caminar bien
• Aprender bien
• Planear bien
• Socializar bien, reír mucho.
• Orar bien.
• Fórmula G.A.C.T.A.F.P.A.M.
Consiste en: Gratitud, Amor, Compasión, Trabajo, Actitud, Fe, Perdón, Aceptación, Meditación.
Estableciendo, ejerciendo y manteniendo estos “mandamientos”, será posible llegar a una vejez sana, de calidad y desde luego digna, por haberla planeado nosotros mismos.